El ebola

 El ebola

El 22 de marzo de 2016 se cumplieron dos años desde que las autoridades de Guinea declararon oficialmente el brote de ébola en el país. Desde entonces, la OMS ha declarado a la región libre de transmisión del virus hasta dos veces, la última de ellas el 17 de marzo, sólo para que se confirmasen nuevos casos horas después del anuncio. Esto obligó a retrasar el ansiado festejo del fin de la epidemia y ha subrayó el riesgo asociado a la persistencia del virus en los supervivientes.  
 

La epidemia más aterradora de los últimos años deja un reguero de consecuencias que comienza con el número dramático de muertos (11.300) e infectados (28.ooo) y que ha debilitado los sistemas de salud y las perspectivas económicas de una región que aspiraba a vencer la inercia de su historia.

Hoy sabemos que la comunidad internacional reaccionó tarde y por debajo de sus posibilidades. Pero el agravio sobre los países más afectados y la memoria de sus víctimas será doble si después de haber permitido el desencadenamiento de la crisis ignoramos las lecciones esenciales que se desprenden de ella. Una de las principales es que la lucha contra el ébola y cualquier otra amenaza a la salud global comienza mucho antes de que se diagnostique el primer caso. 

Hoy sabemos que la comunidad internacional reaccionó tarde y por debajo de sus posibilidades. Pero el agravio sobre los países más afectados y la memoria de sus víctimas será doble si después de haber permitido el desencadenamiento de la crisis ignoramos las lecciones esenciales que se desprenden de ella. Una de las principales es que la lucha contra el ébola y cualquier otra amenaza a la salud global comienza mucho antes de que se diagnostique el primer caso. 

Este especial de ISGlobal ofrece una visión general de la crisis del ébola y de la respuesta política, económica y científica de los países afectados y donantes. Con él actualizamos la información proporcionada hace un año y proponemos algunas reflexiones para evitar que esta tragedia se repita en el futuro

 

Una vez que el virus salta al humano por contacto con excrementos de murciélagos o por consumo de carne silvestre infectada, se transmite de persona a persona y siempre por contacto directo. La infección se produce a través de las membranas mucosas y de los fluidos corporales de personas y cadáveres infectados, como el sudor, la saliva, las heces o el semen. A pesar de su letalidad, el virus del ébola sobrevive sólo algunos minutos fuera de un fluido corporal y sus tasas de contagio son considerablemente más bajas que en el caso de otras enfermedades.

Con más de una docena de brotes en siete países africanos desde 1976, el ébola ha mostrado tasas de mortalidad que varían entre el 22% y el 88%. En este último brote, la tasa promedio de mortalidad se estima en un 50%, aunque varió entre pacientes y a lo largo de la epidemia. Según estudios recientes, la mortalidad es directamente proporcional a la cantidad de virus circulando en la sangre del paciente (viremia).

 Una enfermedad letal pero poco contagiosa VIRUS:Ebola (especie Zaire)Letalidad:70%Número promedio de personasque un enfermo puede infectar:1,5-2,5Transmisión:Contacto con fluidos corporales


 

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